

No. 3 AÑO: 1 MES: NOVIEMBRE/2015
MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO

J. ITZEL VENEGAS E.
El matrimonio entre personas del mismo sexo, es un tema que da mucho que hablar, incluso antes de que se llegara a aprobar, ya que dentro de nuestra sociedad mexicana aún se considera como un tema importante debido a las consecuencias que ha traído. Cabe destacar que México fue el primer país latinoamericano en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, ya que esto surgió como una tendencia a nivel internacional el hecho de que se comenzara a aceptar una realidad, y que se aceptaran los derechos de éstas personas; debido a que la institución del matrimonio es una de las más importantes, al ser un pilar y núcleo, de la sociedad.
Lo que la gente pedía, lo que querían, era el famoso “matrimonio gay”, como es llamado coloquialmente, que de manera correcta es matrimonio entre personas del mismo sexo. Fue un tema muy difícil, ya que se tuvo que hacerse la reforma las diversas legislaciones que regulaban la figura jurídica del matrimonio. El antiguo texto establecía: “la unión de hombre y mujer”, a lo cual dejaba en exclusión a un sector de la sociedad; se llegó a pensar que incluso era de discriminación, que violaba los derechos de las personas el no tener a su el derecho a poder llegar a dicha institución legal, que es una de las más importantes del Derecho familiar, y es parte de la vida cotidiana de toda sociedad.
Otro de los puntos que decía el anterior texto era el hecho que uno de los fines del matrimonio era el “procrear hijos”, lo cual hoy en día inclusive entre parejas que son heterosexuales toman la decisión de no querer tenerlos.
Sé que muchos no encontrarán la razón del por qué de la aceptación, el por qué de la lucha de este grupo en cuestión del reconocimiento de sus derechos, y como lo mencioné con anterioridad, lo hacen para tener un reconocimiento, para una certeza jurídica. Lamentablemente muchas personas no lo vieron de esta forma, se vio desde uno donde no se permitía o no era bien vista la aprobación de dicha reforma, y claro ejemplo es el caso donde realmente la regulación solo se tiene en el Distrito Federal, y hay estados los cuales rechazan esta idea, tal es el caso de Guanajuato. Pero al menos en la Ciudad de México ya es una realidad, y ha ayudado a muchas personas homosexuales a poder tener y llevar a cabo una vida en común, con la certeza jurídica de ese matrimonio.
Tampoco hay que olvidarse de otra de las instituciones que se ha dado lo largo de la historia, y es más común en estos últimos años: El Concubinato; dicha institución que bien se puede decir que es un “matrimonio de hecho”, tampoco podía quedarse restrictivamente para una pareja heterosexual, también ésta institución es conocida para las parejas del mismo sexo, porque el legislador debe prever los diversos fenómenos sociales que se vayan presentando.
Cuando todo esto trae aparejado una serie de consecuencias jurídicas, como los beneficios de los derechohabientes a sus cónyuges, y si se vea reflejado, ya sea por alguna de las instituciones como lo es el IMSS , o ya bien el ISSSTE, aunque, al principio hubo una gran controversia si es que si iban a aceptar como beneficiarios a los cónyuges o concubinos que fueran del mismo sexo, terminando con la aceptación.
Y así, también lo es el hecho de la adopción, que también dentro de la sociedad mexicana causó mucha controversia, porque muchas de las parejas querían adoptar, y también es un derecho que tienen, y que es consecuencia jurídica del acto jurídico del matrimonio, no se les podía negar tampoco esto, no habría motivo para hacerlo; dentro de las tantas controversias era de que si el niño era adoptado por parejas homosexuales, los adoptados iban a “seguir un ejemplo”, cuando se ha demostrado en otros países, que esto es sólo una creencia mal fundada, y un niño con una buena educación y cultura, se desarrolle como cualquier otro niño; el hecho de tener padres homosexuales no va a influir a que el adoptado también lo sea, cada quien es libre de elegir lo que más le plazca. No se le puede negar el derecho a unas personas, a un matrimonio a querer formar una familia con sus hijos, ni tampoco a un niño el poder integrarse a una familia.
Para concluir, debo decir que las reformas tienen un cierto punto de deficiencia ya que sólo cambiaron ciertas cuestiones como lo mencioné dentro de los primeros párrafos, “unión de hombre y mujer”, por la palabra de cónyuges, lejos de reconocer, es preferible dejar abierta la posibilidad y a interpretación que personas del mismo sexo puedan contraer nupcias. Desde un punto de vista menos jurídico, puedo decir, que la sociedad mexicana aún no se encontraba realmente preparada para una reforma tan trascendental como lo es ésta, lo que hace falta es educación en las nuevas generaciones, para crear un ambiente de respeto, y de menos discriminación, que se vea como algo normal, y el aceptar la diversidad de preferencias que tienen las personas homosexuales, que ellos no son ni menos ni más, como una persona heterosexual, mayor, joven o lo que sea; se tiene derecho a que se reconozcan diversos aspectos jurídicos, a que se tenga acceso a las instituciones básicas de una sociedad, de una institución tan importante como es el matrimonio y todas las consecuencias que con esta institución se contraen.